Ir al contenido principal

Ojo por ojo

Arráncame el puñal que tengo clavado en el pecho. Ese que me aprieta cada vez que te veo, que me hace sangrar hasta hacerme temblar, que me corta la respiración hasta dejarme sin aliento. Ese que retuerces veinte veces antes de ofrecer cualquier muestra de afecto.

Quiero sacármelo, aunque me mate. Quiero clavártelo, aunque te mate. Pagarte con tu misma moneda.

Que llores lo que lloramos todos.
Que sangres lo que sangramos todos.
Ojo por ojo.
Desprecio por desprecio.

Tú por mí.

Comentarios

Entradas populares de este blog

No me mires

No me mires, por favor. No sé leerte. Tus ojos cristalinos siempre me han permitido descubrir cada recoveco de tu mente, de una forma que ni tú llegas a comprender. Pero los has pintado para que no pueda ver en tu interior, y tengo miedo de lo que estás tratando de ocultar. No me mires, por favor. No logro entenderte. Asumo mi parte de culpa por haber fortalecido ese nudo que te oprime la garganta y te impide respirar. Déjame entregarte mi fuerza para deshacerlo, aunque duela, aunque me sangren las manos y aunque me parta en dos. No me mires, por favor. Me siento impotente. Déjame limpiar contigo el derrumbamiento de tus fortalezas. Piedra a piedra. No quiero mirar a lo lejos como te pierdes en las ruinas de tus emociones, junto con un dragón escupefuego que las ha convertido en sus dominios. Quiero ser tu caballera. Quiero ser tu camarada. Quiero ser tu apoyo. Pero si no me dejas serlo… Por favor, no me mires.