Arráncame el puñal que tengo clavado en el pecho. Ese que me aprieta cada vez que te veo, que me hace sangrar hasta hacerme temblar, que me corta la respiración hasta dejarme sin aliento. Ese que retuerces veinte veces antes de ofrecer cualquier muestra de afecto.
Quiero sacármelo, aunque me mate. Quiero clavártelo, aunque te mate. Pagarte con tu misma moneda.
Que llores lo que lloramos todos.
Que sangres lo que sangramos todos.
Ojo por ojo.
Desprecio por desprecio.
Tú por mí.
Comentarios
Publicar un comentario