Ir al contenido principal

Déjame volar

Finalmente había logrado encontrar mi refugio en medio de la tormenta. Había recuperado esa parte de mí que fui perdiendo poco a poco, y eso me salvó de la caída al abismo que se abrió bajo mis pies de nuevo. Y cuando mis alas empiezan a despegar otra vez, me envías mensajes en flechas que las atraviesan. Cuatro años han pasado y tus simples palabras logran hacer temblar todos mis muros. Ya los destruiste una vez, y los volví a construir fortificados con lágrimas, autoestima y amor, y aun así logras que se tambaleen. Y te cuelas como un virus y me infectas, haciéndome creer que lo único que merezco en la vida es alguien como tú, que me hiera y me eche sal en las heridas, y luego un beso tierno en la frente que me haga creer que soy especial. Para ti no hay cuarentenas ni centenas que valgan. Libérame de tus cadenas, y déjame volar libre de una vez.

Comentarios

Entradas populares de este blog

No me mires

No me mires, por favor. No sé leerte. Tus ojos cristalinos siempre me han permitido descubrir cada recoveco de tu mente, de una forma que ni tú llegas a comprender. Pero los has pintado para que no pueda ver en tu interior, y tengo miedo de lo que estás tratando de ocultar. No me mires, por favor. No logro entenderte. Asumo mi parte de culpa por haber fortalecido ese nudo que te oprime la garganta y te impide respirar. Déjame entregarte mi fuerza para deshacerlo, aunque duela, aunque me sangren las manos y aunque me parta en dos. No me mires, por favor. Me siento impotente. Déjame limpiar contigo el derrumbamiento de tus fortalezas. Piedra a piedra. No quiero mirar a lo lejos como te pierdes en las ruinas de tus emociones, junto con un dragón escupefuego que las ha convertido en sus dominios. Quiero ser tu caballera. Quiero ser tu camarada. Quiero ser tu apoyo. Pero si no me dejas serlo… Por favor, no me mires.